Trinidad Santa, morada del Amor,
tú nos habitas en toda ocasión,
reservando, en especial, tu mejor habitación,
siendo el corazón del hombre el deleite de tu amor.
¡Cómo nos amas,
cómo nos mimas!
Somos tus hijos, tus consentidos.
En unión deseas estar conmigo,
amistad divina
que en toda ocasión me anima
a estar contigo en profunda compañía.
Trinidad Santa, ya no estamos solos,
porque el Dios de los cielos ha bajado del todo
a convivir con los hombres;
hermosa morada ha preferido el Dios de los cielos.
Somos muy amados, somos preferidos,
todo un Dios se ha quedado conmigo.
Hermosa amistad, gracias, Trinidad.
Ahora vivimos en esta tierra la eternidad.
Amén.
Lev JEP
🌿 Comentario breve:
Este poema expresa una experiencia íntima del amor trinitario, mostrando a Dios no como un ser lejano, sino presente, cercano y tierno, que elige vivir en el corazón humano.
Es una oración de gratitud y asombro: el alma reconoce que Dios habita dentro y transforma la vida en una experiencia eterna, incluso aquí en la tierra
No hay comentarios:
Publicar un comentario